sábado 20 de agosto de 2011

Reducción del Estrés con Feldenkrais en MORELIA, 20 de septiembre del 2011


El 20 se septiembre voy a estar en Morelia con este super útil taller, si estás allí, ¡te espero!

Informes e inscripciones: Maru Vega Monroy maruca_1408@hotmail.com


Lea Kaufman con Santiago Rojas en CaracolRadio hablando de Huesos para la Vida

Aqui les dejo la entrevista que le hizo a Lea el prestigiado Dr. Santiago Rojas en su programa SanaMente, acerca de cómo prevenir la osteoporosis. Además, un ejercicio para aliviar molestias en las rodillas.





miércoles 10 de agosto de 2011

Sentirte a ti mismo, un ejercicio


Hoy,¿ ya te sentiste a ti mismo?
Estás sentado en la computadora leyendo esto, te invito a que te atiendas a ti mismo mientras lo haces. ¿Cómo estás mientras lo haces? ¿Cómo es tu respiración? ¿Está tu peso en la pelvis o en la espalda? ¿Dónde está tu cabeza? ¿Cómo están tus hombros? ¿En que pie apoyas más peso? ¿Qué forma adopta tu espalda?

¿Cómo te sientes luego de llevar tu atención a ti? ¿Descubriste algo? ¿Pudiste ajustar algo para estar mejor? ¿Estás más despierto?


Practicar la auto-consciencia para tener salud

En nuestro día a día es muy fácil que nos perdamos en nuestras tareas cotidianas, poniendo toda la atención afuera y dejando de sentirnos a nosotros mismos. Cuando estamos en ese estado por mucho tiempo, empiezan a pasar cosas "de repente". De repente, nos duele muchísimo el cuello, de repente no aguantamos la espalda, de repente perdimos vitalidad...

Pero esas cosas no suceden "de repente". Empiezan, como todo, poco a poco. Un día el cuello ya no está tan cómodo, de una manera sutil, pero no te das cuenta. Días después, está tenso, pero no te das cuenta. Poco a poco la molestia empieza a crecer, hasta que puedes percibirla. Para muchas personas, eso sucede cuando el dolor ya está instalado.

Cuándo somos conscientes de nosotros mismos, en cuánto aparece una mínima molestia, somos capaces de reconocerla y ajustar lo que sea necesario para que ese mal-estar se revierta.

Aqui, te invito a hacer un sencillo ejercicio que te ayuda a sentirte a ti mismo...

EL ESCANEO
En el escaneo, llevas la atención a diferentes partes de tu ser.
Hazlo con una intención curiosa y sin juzgarte a ti mismo.

Parte I
Reconocerte sin intentar modificar nada:

1. Dónde estés, trae la atención a ti mismo
2. Siente cómo está tu pie derecho, ¿dónde se apoya el peso en ese pie?. ¿Dónde está tu pie izquierdo?
3. ¿Cómo están tus rodillas?
4. ¿Cómo está tu pelvis? Si estás sentado o acostado, ¿cuánto peso sostiene tu pelvis?
5. ¿Cómo está tu abdomen? ¿ Contraído o suelto?
6. ¿Qué forma tiene tu espalda? ¿Sientes alguna parte de tu espalda haciendo demasiado esfuerzo?
7. ¿Dónde está tu hombro derecho? ¿y el izquierdo? ¿Está uno más arriba que el otro?
8. ¿Cómo está tu cuello? ¿Y tu cabeza? ¿Está en el centro o inclinada hacia un lado?
9. ¿Cómo está tu respiración?

Parte II
Vuelve a repetir los pasos del 1 al 9 de la parte I, pero esta vez ajusta lo que necesites para ponerte más cómodo.

FRECUENCIA
Te invito a que, por tres días, repitas ese ejercicio cada hora. Puedes ponerte una alarma, y cuando esta suene, detén lo que estés haciendo y escanéate.

Déjame abajo los comentarios de tu experiencia


martes 2 de agosto de 2011

Respira...


Respira más completamente y relájate

La respiración nos acompaña toda la vida. Está siempre presente, acompañando todo nuestro hacer. Y está ligada no solo a la supervivencia, sino también a la calidad de nuestra vida. Si respiramos más, sentimos más, si respiramos poquito, sentimos menos. Cuánto más plena es nuestra respiración, más vitalidad tenemos. Si nuestra respiración es limitada, no alcanza para nutrir con oxígeno toda la superficie de los pulmones.
¿Cómo estás respirando en este momento ?
¿Cómo participa tu pecho? ¿y tu abdomen?
El método Feldenkrais no enseña una manera "correcta" de respirar, ya que respiramos diferente según la actividad que estemos realizando. Actividades vigorosas requieren una respiración más acelerada que acciones con menos desgate de energía. No hay una manera adecuada de respirar, sino maneras apropiadas en cada momento.
Por eso, Feldenkrais, en vez de "enseñarte" a respirar te ayuda a afinar todo el aparato fonador para que esté listo para apoyar una respiración plena en todo momento.
Te comparto esta clase que te va a ayudar a empezar a conocer tu aparato fonador, en especial el pecho, diafragma y abdomen. Además de aportarte vitalidad, te otorgo un profundo relajamiento.
Pruébala y déjame tus comentarios.
Por favor, acuéstate boca arriba.
Percibe cómo estás acostado en el suelo. ¿Cómo te apoyas en el piso?
Nota cómo estás respirando. ¿De qué manera participa tu pecho en la respiración? ¿Y tu abdomen? Escucha por cual narina entra más aire. Siente si cambia el contacto de tu espalda con el piso mientras inhalas y exhalas.
1. Dobla las rodillas, apoya los pies en el piso.
Toma aire, y al mismo tiempo expande el pecho.
¿En qué dirección se expande?
Permite que se expanda en al frente, en dirección del techo, a los lados, abriendo las costillas a la derecha y a la izquierda, y hacia atrás, hacia el piso.
Haz esto conscientemente unas 15 veces.
Haz una pausa, ¿cómo contactas ahora con el piso?
2. Dobla las rodillas, apoya los pies en el piso.
Toma aire, y al mismo tiempo expande el abdomen.
¿En qué dirección se expande?
Aliéntalo a que se expanda en al frente, en dirección del techo, a los lados, y hacia atrás, hacia el piso, como si fuera una pelota que se abre en todas direcciones.
Haz esto conscientemente unas 15 veces.
3. Ahora toma aire, expande el pecho, deja el aire dentro de ti, y si exhalar, pasa al aire al abdomen y expande el abdomen. Luego tráelo de regreso al pecho y así varias veces hasta que necesites sacar el aire.
Haz esto conscientemente unas 15 veces.
Descansa
4. Nuevamente toma aire, expande el pecho, deja el aire dentro de ti, y si exhalar, pasa al aire al abdomen y expande el abdomen. Luego tráelo de regreso al pecho y así varias veces hasta que necesites sacar el aire.
a. Hazlo más pequeño y más rápido, hasta que puedas sentir, reconocer el diafragma moviéndose entre le pecho y el abdomen.
Haz esto conscientemente unas 15 veces.
Para y siente tu respiración.
5. Acuéstate boca abajo, y repite los pasos del 1 al 3
Pausa
6. Siéntate, de cualquier forma en donde tengas el peso distribuido uniformemente en ambos lado de la pelvis.
Allí repite los pasos del 1 al 3.
Descansa un momento boca arriba y aprecia como estas.

Nuevamente lleva tu atención a cómo estás respirando. ¿Es distinto ahora? ¿Cómo te sostiene el piso?
Lentamente rueda hacia un lado, siéntete y ven a ponerte de pie. Nota cómo estás parado y disfruta las diferencias.